Cuando tu bebé llega a los cuatro meses de vida es frecuente que comience con la dentición. Aunque cada niño es un mundo y la dentición en los bebés puede retrasarse hasta el año. Esto no debe ser motivo de preocupación para los padres, ya que la salida de los dientes es una característica única y personal.

Cuáles son los síntomas del comienzo de la dentición en bebes

Cuando empiezan a salir los dientes en el bebé se producen algunos cambios que te pueden servir de indicadores:

1. Irritación de algunas partes del cuerpo

Tanto en el culete como en la barbilla se puede producir una erupción cutánea, producida por el exceso de salivación y una composición más ácida de la saliva.

2. Dolor de encías por los dientes en el bebé

Tanto si aparecen de uno en uno como si lo hacen dos o más al mismo tiempo, tu niño experimentará dolor cuando el diente rompa su encía. Esto le hace estar más irritable, llorar sin motivo aparente y, en muchas ocasiones, rechazar la comida.

3. Tendencia a morder todo lo que tiene alrededor

Para aliviar la presión que el diente ejerce sobre la encía, el bebé se lleva a la boca cualquier cosa que cae en sus manos. Incluso las propias manos le sirven para frotarse las encías, aunque con ello genere mayor cantidad de saliva. Este es el momento perfecto para ofrecerle un mordedor, que le proporcione alivio y evite que se pueda hacer daño con otros objetos menos apropiados.

En qué orden y a que edad salen los dientes

Generalmente los primeros dientes que aparecen son los incisivos, que asoman entre los 4 y los 6 meses. Los incisivos superiores empiezan a salir alrededor de los 8 meses. A continuación aparecen los incisivos laterales, entre los 9 y los 16 meses y empezando por los superiores.

Los primeros molares salen cuando el bebé tiene más de un año y los caninos a partir del año y medio. Los últimos dientes de leche, los segundos molares, brotan cerca de los dos años. Siempre dependiendo de cada niño, a los 33 meses es probable que ya tenga la dentición completa.

El orden de los dientes favorece la adaptación del bebé a los alimentos sólidos. Los incisivos le permitirán morder y masticar alimentos blandos. Cuando aparezcan los caninos y los molares podrá masticar la carne.

Cómo aliviar el dolor con un mordedor para bebe

En esta etapa los mordedores se convierten en sus juguetes favoritos. Están fabricados con una superficie texturada para que ejerzan presión sobre las encías cuando el bebé los muerde.

El mordedor 1 + M de Twistshake es seguro y muy fácil de sujetar, perfecto para sus manitas y lo puedes lavar en el lavavajillas. Está fabricado en material suave libre de BPS, BPA y BPF, para evitar que se lastime sus encías.

Si a pesar de todo observas a tu hijo especialmente inquieto te aconsejamos que consultes a tu pediatra. Te indicará la conveniencia de administrarle un analgésico en forma de jarabe o de gel bucal en determinados momentos de la dentición.