“Ser cargados, acunados, acariciados, tocados, masajeados:

cada una de estas cosas es alimento para los niños pequeños,

tan indispensable, sino más, que vitaminas, minerales y proteínas.

Si al bebé se le priva de todo eso

Y del olor, del calor, y de la voz que tan bien conoce,

el niño, aunque esté harto de leche,

se dejará morir de hambre…”

Frèdèrick Leboyer

Obstetra y escritor

Dar masaje a tu bebé es una forma de continuar con la relación y contacto íntimo que existe cuando el bebé está dentro de su mamá, así como un precioso comienzo de los padres para conocer y amar a sus hijos. A través del tacto se crea un vínculo muy fuerte entre los padres y su bebé, la estimulación cutánea es una forma de comunicación llena de amor y dedicación.

Como cita Vimala Schneider: “La consecuencia más importante que se deriva de un masaje regular es la unión entre un padre y su hijo recién nacido”. Así como la lactancia , con su intimidad, contacto cutáneo y comunicación cara a cara proporciona refuerzo al vínculo entre madre e hijo, el masaje corporal puede ser la vía equivalente que mantenga al padre en continuo contacto con el recién nacido.

Durante el primer mes de vida de nuestro hijo podemos comenzar a tocarle muy suavemente, a modo de caricias, pero el masaje propiamente dicho comenzará a partir del mes de vida y puede durar para siempre si así nos lo proponemos.

 Cómo preparnos para el masaje 

Para preparar una sesión de masaje infantil es necesario establecer un ambiente tranquilo, con una adecuada temperatura que permita tener desnudo al bebé sin correr riesgos de que se enfríe. Los elementos necesarios para el masaje serán: aceite de masaje (mejor orgánico y 100% natural que proteja y cuide la delicada piel del bebé), toalla, pañal y ropita. Lavarse las manos y quitarse las joyas, reloj etc.

El momento del día para realizar el masaje puede ser cualquiera, pero personalmente recomiendo encontrar un momento en el que la madre o el padre se encuentren relajados, ya que los niños son especialmente sensibles y capaces de captar esta comunicación no verbal. Igual de importante será que el bebé se encuentre receptivo para el masaje, que no tenga sueño ni hambre.

Una vez que hayamos encontrado el mejor momento se puede comenzar el masaje centrándonos exclusivamente en nuestro hijo, manteniendo un pensamiento positivo y pidiéndole permiso siempre para comenzar, esto tiene la finalidad de comunicarle al bebé o niño que el masaje va a comenzar y de mostrarle nuestro respeto hacia él.

Beneficios del masaje infantil

Son muchos los beneficios que proporciona el masaje infantil, pasamos a enumerarlos para que sepáis lo importante que es realizarlos de una manera regular.

  • Fortalece el sistema inmunológico al haber mayor circulación de la sangre en el organismo.
  • Ayuda a reforzar la función respiratoria, regulando los niveles de oxígeno
  • Refuerza la función gastrointestinal, aliviando los cólicos y problemas digestivos como los gases (cólico del lactante).
  • Favorece el sistema circulatorio.
  • Favorece el sistema endocrino, reduce las hormonas que causan el estrés y aumentan las hormonas que producen el placer.
  • Beneficia el sistema muscular, favoreciendo la relajación de las tensiones tanto físicas como emocionales.- El sueño del bebé se hace más tranquilo, reparador y de mejor calidad.
  • Refuerza el vínculo positivo, el afecto y el respeto.
  • Aumenta su autoestima, seguridad y confianza, así como la atención y la comunicación con el exterior.
  • Les ayuda a conocer su propio cuerpo, facilitando la integración del esquema corporal.

Beneficios del masaje infantil para los padres

  • Ayuda a interpretar el lenguaje no verbal del bebé.
  • Favorece el vínculo positivo y afectivo con sus padres.
  • Se sienten felices y realizados de ayudar a sus bebés si tienen alguna molestia, mejorando su calidad de vida.
  • Concede un momento especial de relajación y comunicación con el bebé.
  • Favorece el respeto.

El masaje infantil por excelencia es el Método de Masaje Shantala, técnica milenaria de origen hindú que favorece el vínculo entre el bebé y sus papás. Existen cursos y talleres donde poder aprender a realizar estos masajes que tan beneficiosos son para nuestros hijos.

Como conclusión podemos destacar que el contacto físico es algo fundamental para el correcto desarrollo y crecimiento del bebé, por tanto os animo a realizar masaje en vuestros hijos y disfrutar de esta placentera y preciosa forma de comunicación.  Y tú, ¿Has hecho algún masaje a tu bebé?¿Cómo os habeís sentido?